lunes, octubre 30, 2006

Okupación

El Ictus es mucho más que una compañía de teatro. El Ictus sigue siendo una forma de mirar la realidad y llevarla al escenario para generar en sus espectadores el impulso y la necesidad de transformarla. Okupación no es la excepción a esta marca fundamental del Teatro Ictus.

En Okupación, la creación colectiva se refleja en un mosaico de personajes y realidades que se trenzan y se funden para llenar al espectador de preguntas. El hilo conductor de la obra es la historia de un grupo de profesores que han decidido realizar la toma del liceo en que trabajan para resistir su privatización. Y a medida que se suceden los hechos de la toma, las palabras de los proesores van conjurando a escena a Galileo Galilei, al Quijote, a las SS hitlerianas, a la hija de Karl Marx, Jenny Marx.

Okupación es una defensa de la Educación Pública y de la dignidad del Magisterio, hecha sin idealizaciones de ningún tipo. El retrato de los profesores que protagonizan la obra es de un realismo crudo, en que los defectos, las inseguridades y las pequeñas miserias de cada uno de ellos crean, sobre escena, una humindad profunda y vívida. Y es justamente por ello que los discursos que despliegan son tan creíbles y queribles como los propios.

Okupación es también una reflexión sobre la capacidad de los individuos para enfrentarse al poder, y resistir la brutalidad y la dominación. Así la obra desarrolla y deja instalada una tensión entre la sensación de derrota y la convicción de que la verdad y la dignidad son suficientes para enfrentar y vencer al poder. Y por cierto, queda a cada cual la elección entre ambas alternativas.

Hay 2 momentos de la obra que destacaría por el brillo propio que tienen. El primero es cuando Galileo, ante la disyuntiva de abjurar de sus descubrimientos, y a pesar de hacerlo para salvar su vida, declara la derrota del poder ante la verdad y la convicción, al decir que "no basta con la brutalidad". El segundo es la asamblea de profesores en que la obra instala a todo el público como participante, y en que cada espectador puede elegir ser parte viva del relato.

Hace varios años ya, en 1985, la primera obra que ví del Ictus fue "lo que está en el aire" de Carlos Cerda, una obra sobre la persecución de la dictadura en Chile. La obra gira en torno a la idea de que la sexta sinfonía de Mahler es una anticipación de lo que se vivió en nuestro país a partir de 1973, soñada por Mahler porque nuestra tragedia ya estaba en el aire. Desde que la ví, no he dejado de pensar que Okupación, estrenada el año 2005, es quizás una anticipación del mismo tipo, a la Revolución de los Pinguinos que se produjó este año.

Por si aún hiciera falta alguna, Okupación es una prueba más del rol indispensable que el teatro y en general el arte juega en las sociedades. Como no agradecer que el Ictus continúe haciendo teatro de resistencia en una sociedad que, frente a la dulcificación de la dominación y la violencia que la mantiene, ha desaprendido sus capacidades de transformación.


Ficha artística:
Título: La Okupación.
Autor: Creación Colectiva Teatro Ictus.
Director: Nissim Sharim.

Año: 2005.
Duración: 70 min.
Elenco: Paula Sharim, María Elena Duvauchelle, José Secall, Roberto Poblete, Nissim Sharim.

viernes, septiembre 22, 2006

Hierro 3

Hierro 3 es una fábula urbana del siglo XXI. Es cierto que a diferencia de las fábulas tradicionales los protagonistas son humanos, pero no se trata de personas de carne y hueso, sino de personajes cuya función principal es simbolizar en el marco de la historia que narra el director Kim Ki-Duk.

Se trata de una historia sencilla y delicada, en que los puntos de quiebre de la trama no son más que bisagras para continuar un relato centrado en los detalles y las rutinas. Los silencios son el hilo conductor de la trama, el silencio de los personajes, el silencio de los paisajes y también el silencio ante las preguntas que uno se va haciendo como espectador.

La película despliega una intensa sensibilidad haciendo uso de todos los recursos que una experiencia cinematográfica puede ofrecer. El director, Kim Ki-Duk, logra armonizar la fotografía, la música, la trama y las actuaciones para transmitir su mensaje. Quizás sea más honesto decir que Hierro 3 no parece ser una pelicula que busque transmitir el mensaje de su autor, sino un esfuerzo por producir mensajes en quien la observa, si es que uno se deja llevar por sus colores y sonidos.

Es por eso que resulta dificil decir cual es el sentido de Hierro 3. Es finalmente una historia de amor, pero deja puertas y ventanas abiertas para quienes se den el tiempo de percibir las miradas que da a las relaciones de pareja y de familia, al rol de la autoridad y la justicia, a la relación que establecemos con la propiedad. Creo que apreciarla, requiere quizás permititrse mirarla desde la inocencia con que se lee una fábula, y dejarse inundar por el caudal de detalles que ofrece.

Me resulta dificil decir que es una pelicula para recomendar, no creo que sea de gusto universal. Se trata de un cine de corte especial, de alguna manera emparentado, por el lenguaje que despliegan en pantalla, con el cine de Krystof Kieslowsky (el director de la trilogía Bleu, Blanc y Rouge). A mi me pareció una película hermosa, de aquellas que uno podría pasar comentando durante horas con un amigo o amiga ante una taza de café.

Ficha artística:
Dirección y guión: Kim Ki-duk.
País: Corea del Sur.
Año: 2004.
Duración: 95 min.
Género: Drama.
Interpretación: Lee Seung-yeon (Sun-hwa), Jae Hee (Tae-suk), Kwon Hyuk-ho (Min-kyu), Joo Jin-mo (Detective Cho), Choi Jeong-ho (Funcionario de prisiones), Lee Dah-hae (Ji-eun), Park Dong-jin (Detective), Moon Sung-hyuk (Sung-hyuk), Park Jee-ah (Jee-ah).